Introducción
Hay regiones en el mundo que, por su posición geográfica y sus recursos, se convierten en el centro de gravedad del poder global. Oriente Medio es, sin duda, la más importante de todas. Durante más de un siglo, las potencias han competido por controlar esta franja de tierra que conecta tres continentes, alberga las mayores reservas de petróleo del planeta y es cuna de las tres religiones monoteístas.
Esta serie explora cómo el poder se ha ejercido en Oriente Medio a través de todas las palancas de dominación: la militar, la económica, la diplomática, la mediática y la tecnológica. Desde los acuerdos secretos de la Primera Guerra Mundial hasta el pulso nuclear con Irán, pasando por la creación de Israel, la tragedia palestina, las guerras de Irak y Libia, y el arma silenciosa del petrodólar.
El escenario: el corazón del mundo
Halford Mackinder, el padre de la geopolítica clásica, formuló en 1904 su teoría del Heartland: quien controle el corazón de Eurasia controlará la Isla-Mundial, y quien controle la Isla-Mundial controlará el mundo. Oriente Medio no es el Heartland, pero es su puerta de entrada, su bisagra. Es el punto donde Europa, Asia y África se encuentran, y donde pasan las rutas energéticas que alimentan la economía global.
Zbigniew Brzezinski, estratega geopolítico estadounidense, actualizó el pensamiento de Mackinder en su libro El gran tablero mundial (1997). Para Brzezinski, Eurasia es un tablero de ajedrez donde EE.UU. debe impedir a toda costa la aparición de una potencia rival que pueda desafiar su hegemonía. Oriente Medio es la pieza central de ese tablero: quien controle sus recursos y sus rutas tendrá una ventaja decisiva sobre cualquier competidor.
Sykes-Picot: el reparto colonial que dibujó las fronteras
En 1916, en plena Primera Guerra Mundial, dos diplomáticos —el británico Mark Sykes y el francés François Georges-Picot— trazaron en secreto las fronteras de Oriente Medio que, en gran medida, siguen vigentes hoy. El acuerdo Sykes-Picot dividió los territorios del Imperio Otomano en zonas de influencia británica y francesa, sin tener en cuenta etnias, religiones ni realidades culturales.
Este mapa artificial creó Estados que no existían como tales: Irak, Siria, Jordania, Líbano, Palestina. Las fronteras rectas trazadas desde Londres y París ignoraban las divisiones entre suníes y chiíes, kurdos y árabes, drusos y cristianos. Décadas de conflictos sectarios y guerras civiles tienen su origen en ese trazado arbitrario.
El control de la región comenzó, como casi siempre, con un lápiz y un mapa.
El petróleo: la sangre del poder
Si hay un único factor que explica la obsesión de las potencias por Oriente Medio, ese es el petróleo. La región alberga casi el 50% de las reservas mundiales de crudo. Controlar ese recurso significa controlar la economía global.
El control del petróleo de Oriente Medio se ha ejercido de varias formas:
- Control directo: colonias, mandatos, bases militares, intervenciones.
- Control corporativo: las «Siete Hermanas» (Standard Oil, Shell, BP, etc.) dominaron la extracción y comercialización del crudo durante décadas.
- Control financiero: el petrodólar, el acuerdo por el que el petróleo se vende en dólares, obligando a cualquier país comprador a tener reservas de la moneda estadounidense.
- Control militar: la Quinta Flota de EE.UU. en Baréin, las bases en Catar, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Arabia Saudí, Turquía e Irak.
Cualquier líder que intentara romper este control —ya fuera nacionalizando el petróleo, creando monedas alternativas o aliándose con potencias rivales— fue sistemáticamente eliminado. Gadafi, Sadam, Mosaddeq (Irán, 1953) o el propio Hugo Chávez fuera de la región comparten el mismo patrón.
Las palancas de control en Oriente Medio
El marco de las 7 palancas de la dominación de Pedro Baños se aplica de forma casi perfecta a Oriente Medio:
Palanca militar
Es la más visible. Invasiones (Irak 1990-91, Irak 2003), guerras por delegación (Siria, Yemen), bases militares repartidas por toda la región, bombardeos selectivos, drones asesinando a líderes enemigos. El complejo militar-industrial encontró en Oriente Medio su mejor cliente y su mejor laboratorio de pruebas.
Palanca económica
El petróleo y el petrodólar son las herramientas económicas más poderosas jamás diseñadas. A esto se suman las sanciones económicas (Irán, Siria, Irak en los 90), la exclusión del sistema SWIFT, y los préstamos condicionados del FMI.
Palanca diplomática
El veto en el Consejo de Seguridad de la ONU ha sido utilizado sistemáticamente para proteger a Israel y para bloquear cualquier resolución que condene las intervenciones occidentales. La alianza con las monarquías del Golfo asegura votos en la Asamblea General.
Palanca mediática
La narrativa ha sido clave. La demonización de Sadam (armas de destrucción masiva que no existían), de Gadafi (masacres inventadas o exageradas), de Irán (régimen terrorista). Al mismo tiempo, la construcción del relato de Israel como «única democracia de Oriente Medio» ha legitimado décadas de ocupación.
Palanca cultural
El soft power estadounidense ha penetrado profundamente en la región, desde las bases militares que exportan el modo de vida americano hasta la industria del entretenimiento. Pero también hay una resistencia cultural poderosa: el islam político, el panarabismo, el nacionalismo iraní.
Palanca tecnológica
Stuxnet, el ciberataque contra el programa nuclear iraní, fue un punto de inflexión. Desde entonces, la ciberguerra es una dimensión más del conflicto. Estados como Israel y EE.UU. tienen una ventaja tecnológica abrumadora.
Palanca mental
Quizá la más sutil. El control mental se ejerce a través del miedo (el terrorismo como excusa para la vigilancia), la desinformación y la creación de enemigos permanentes que justifican el gasto militar y la intervención constante.
Los actores del tablero
El control de Oriente Medio no se ejerce en un vacío. Hay múltiples actores con intereses contrapuestos:
- Estados Unidos: el hegemón, con bases, flotas, aliados y la capacidad de intervenir en cualquier momento. Su alianza con Israel y Arabia Saudí ha sido el pilar de su política regional durante décadas.
- Rusia: desde su intervención en Siria (2015), ha vuelto a ser un actor clave. Su base naval en Tartús y su alianza con Irán le dan una presencia que no tenía desde la Guerra Fría.
- China: el jugador más nuevo pero con más recursos. Dependiente del petróleo de la región, busca asegurarse el suministro sin involucrarse militarmente. Su iniciativa de la Franja y la Ruta pasa por Oriente Medio.
- Reino Unido y Francia: las antiguas potencias coloniales mantienen presencia militar y diplomática, pero su influencia ha disminuido drásticamente.
- Potencias regionales: Israel, Arabia Saudí, Irán, Turquía, Emiratos Árabes Unidos, Catar, Egipto. Cada una con sus propias ambiciones y conflictos.
El hilo conductor: la deuda
Como veremos a lo largo de esta serie, la deuda ha sido una herramienta de control tan importante como el petróleo o las bases militares. Los países de Oriente Medio han sido endeudados, sancionados, excluidos del sistema financiero global o forzados a aceptar condiciones del FMI en función de su docilidad o rebeldía.
Como escribió David Graeber en Debt: The First 5,000 Years, la deuda ha sido la herramienta de control social más antigua de la humanidad. En Oriente Medio, esa herramienta se ha aplicado a escala de Estados soberanos.
Conexión con la serie Geopolítica del Control
Este artículo abre una nueva serie que se conecta directamente con todo lo que hemos explorado hasta ahora. Las 7 palancas de Baños, la expansión del poder de Jouvenel, la deuda como control de Graeber, el tablero euroasiático de Brzezinski, el neocolonialismo de Nkrumah y la colonialidad del poder de Quijano encuentran en Oriente Medio su manifestación más cruda.
Como escribió Bertrand de Jouvenel en El poder, el poder tiende a expandirse por naturaleza. Oriente Medio es el lugar donde esa expansión se ha encontrado con más resistencia —y donde, por tanto, se ha ejercido con más violencia.
Artículos relacionados:
– Pedro Baños y las 7 palancas de la dominación
– Brzezinski y Mackinder — El tablero mundial
– El FMI y el Banco Mundial — Los guardianes de la deuda
– Confesiones de un sicario económico
– Sun Tzu y la estrategia clásica
FAQ
¿Por qué Oriente Medio es tan importante geopolíticamente?
Por tres razones: su posición estratégica (conecta Europa, Asia y África), sus reservas de petróleo y gas (casi el 50% mundial) y su control sobre rutas marítimas clave como el estrecho de Ormuz y el canal de Suez.
¿Qué fue el acuerdo Sykes-Picot?
Un acuerdo secreto de 1916 entre Reino Unido y Francia para dividir los territorios del Imperio Otomano tras la Primera Guerra Mundial. Sus fronteras artificiales, trazadas sin considerar etnias ni religiones, son la raíz de muchos conflictos actuales.
¿Qué es el petrodólar?
El acuerdo por el que el petróleo se vende en dólares estadounidenses, establecido en 1973 entre EE.UU. y Arabia Saudí. Esto obliga a cualquier país que quiera comprar petróleo a tener reservas de dólares, reforzando la hegemonía financiera de EE.UU.
¿Qué potencias compiten hoy por el control de Oriente Medio?
Principalmente EE.UU., Rusia y China, además de potencias regionales como Irán, Israel, Arabia Saudí y Turquía. Cada una persigue sus propios intereses en un tablero cada vez más multipolar.
¿Qué tienen que ver las 7 palancas de Baños con Oriente Medio?
Todo. Las palancas militar, económica, diplomática, mediática, cultural, tecnológica y mental se han aplicado sistemáticamente en la región. Esta serie explora cómo cada una de ellas ha sido utilizada por las potencias para mantener el control.
Conclusión
Oriente Medio no es un lugar caótico e ingobernable, como a menudo se presenta en los medios. Es un tablero donde el poder se juega con reglas muy claras: quien controla el petróleo controla la economía global; quien controla las rutas controla el comercio; quien controla las narrativas controla la percepción.
Esta serie recorrerá cada una de las piezas de ese tablero: Israel, Palestina, el petrodólar, Gadafi, Sadam, Irán, Siria, la deuda y las sanciones. Y al final, esperamos haber dibujado un mapa claro de cómo el poder ha funcionado —y sigue funcionando— en la región más disputada del planeta.
Bienvenidos a Oriente Medio: El Tablero del Control.
📚 Libros relacionados
- El gran tablero mundial — Zbigniew Brzezinski
- El dominio mundial — Pedro Baños
- Debt: The First 5,000 Years — David Graeber
- Confessions of an Economic Hit Man — John Perkins
- El poder — Bertrand de Jouvenel
Imagen destacada: Mapa de Oriente Medio por RRRRRRRRRRR999, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons.